07/09/06
UN REGRESO
Hacía mucho tiempo que mi regreso a la rutina tras unas vacaciones no resultaba tan doloroso. La insatisfacción que generó estas letras parece haber engordado y la adaptación a mi realidad la siento más como una claudicación.
“depresión postvacacional gimoteante”
Eso sospecho, pero parece a veces que se trata de algo más profundo. Para ser francos, lo que me hiere es la contradicción a la que me lleva la convicción de que para hacer un mundo mejor son necesarios muchos sacrificios y el peso de mis deseos personales centrados en el solazgo del placer y el arte.
“tu hipocresía toma fuerza sobre tu piel te aviso que yo olía su hedor desde hace mucho tiempo”
Hablo de solidaridad, de compartir, de proteger, de derechos humanos, de ternura, de generosidad, de tolerancia, de esperanza... se me llena la boca, como a ti, de hermosos conceptos que asegurarían una convivencia pacifica y constructiva de todos los seres humanos... ¿Pero cómo vivo? Soñando con bastas propiedades con vistas al mar y acceso a playas privadas; coches deportivos y viajes interminables alrededor del mundo; ropa de primeras marcas y complementos de lujo; con la absoluta propiedad de mi tiempo y la libertad de hacer lo que quiera dónde quiera. Y no se trata de sueños lejanos: hay privilegiados que viven de esa manera.

“cierto y además tratas de huir de esa contradicción traspasando la posibilidad de hacer un mundo mejor a tus descendientes en un alarde de cobardía e ineptitud”
Y lo peor es que durante las vacaciones, en las playas y ciudades en las que he estado, ese deseo de poseer se ha agravado. La ambición ha crecido, y lo ha hecho en forma de cifras y logos. ¿Soy yo o no soy yo el que sueña?
“la lucha interior es constante nada será nunca exactamente lo que deseas y sin embargo será del equilibrio entre tu ambición y tu sed de bien que maduraran los frutos de tu existencia el primer paso es ser consciente de esa dualidad”
Muy bonito, “Ella”, pero el día a día con esta especie de frustración es mío.
“nuestro que yo tengo que aguantar tus quejidos”
Si es cierto que llevo sólo tres días trabajando, que mi chica está con muletas por una tendinitis, que Violeta ha empezado la guardería y que el trabajo es exigente... mi tiempo es escaso.
“lo que unido a tu naturaleza plañidera hace de tu discurso una vergonzante demostración de casposa autoestima”
Vale, esperaré un poco.
“y ahora la que viene que será Paula o mayte”
Era Paula, pero ahora parece que será Mayte, como su madre.
12:33 Permalink | Comentarios (1) | Email esto


Comentarios
Me haces reir, no puedo evitar decirlo !hay que joderse! que te mueres de envidida deseando, tener esos coches deportivos, esas casitas a la orilla del mar, y esa dura vida de señor pudiente....!y yo!! pero lamentablemente es lo que hay, no lo eres, no lo soy,, asi que al curro, y deja de lamentarte !jajajaja!!
Anotado por: fernan | 16/09/06
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