11/04/06
INSTINTOS
Reflexionar hasta el agotamiento sobre las estrategias más adecuadas para mantener el frágil equilibrio del bienestar impide, muchas veces, detenerse a escuchar la cántinela de nuestros instintos.
La vibración de nuestro hipotálamo condenándonos a compartir la pulsión de la mera supervivencia, el dictado de las vivencias ancestrales que nos ha permitido ser lo que somos nada menos que como simples mamíferos bípedos.
*¿Tu que escuchas?*
Cada instante una cosa diferente, como un concierto de fuego crepitando sin sentido. Más tarde, cuando regreso a la realidad sofisticada de mi entorno, hay algo que debería haber hecho…o he hecho algo que no debería haber hecho. No se exactamente porqué, pero he actuado. En una milésima de segundo. Ahí está el beso deseado que por fin llega, la paz del orgasmo y la furia de los celos. Ahí residen mil tribus furibundas diciéndome como han sobrevivido tantos años.
Cada uno escucha, interpreta y actúa según traduce esa lengua muerta y enterrada. De vez en cuando encuentras a alguien que comprende, de entre ese galimatías babélico, el mismo idioma que tú. Los instintos se comunican.
Últimamente estoy conociendo a gente con instintos que emiten en la misma frecuencia que los míos. Y están lejos. Los hecho de menos.
*gente que escucha tus lapidarios discursos grandilocuentes y valdíos hasta que tu ego se infla como el cuello de un sapo* Gente con la que conecto *serán tus instintos los que conecten no apuestes por ese disfraz histriónico que paseas sin mesura ni pudor* Sea lo que sea… que vaya tarde me has dado…¡Tienes un humor de perros¡
*las hecho de menos, a ellas*
Yo también.
Maite es el diccionario de mis instintos.
*y Violeta su actualización*
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09/04/06
Regresar al silencio.

Estoy sólo. Mis mujeres se han ido y estoy sólo hasta el miércoles.
Hace meses que no tengo esta sensación. Mi tiempo, ese instante silencioso en que descubro que puedo decidir exactamente que es lo que quiero hacer, lejos de la presencia de otros, en la más estricta intimidad
“obviamente se ha resuelto con anterioridad
esa eventualidad que vive en la mente
de muchos de los que leerán estas líneas”
Mi actividad vital ha sido tormentosa en los últimos tiempos: trabajo, formación, Violeta, Mayte... Apasionante.
Sencillamente excepcional, constatar el valor de las cosas que nos hacen ser la especie elegida, decididamente diferente.
Durante años he tenido serias dificultades a la hora de entender el valor de la unidad de grupo conocida como familia: olía esa obligación de estar presente siempre, a demanda, a su servicio sin dudarlo. Por encima de la sangre.
La incondicionalidad, sin embargo, es algo muy relativo cuando nos adentramos en el mundo de las emociones.
“el hecho de que tu padre abandonase a su familia –a la sazón la nuestra, claro esta- hace que nuestra confianza en las estructuras clásicas no sea precisamente ciega. Tuerta, a lo sumo”
Violeta y Maite, lo que siento por ellas rediseña mis miedos. Cincela mis verdades.
El mundo está plagado de personas que buscan cosas que no van a aportar nada diferente a lo que ya son. Hacemos esfuerzos infinitos para ser mejores espoleados por el ansia de ser individuos alfa en una manada que ya no existe, buscando una supervivencia que limita nuestra capacidad de ser. Como cualquier mamífero que se precie –más aún el súper poderoso bípedo-. Y las razones que nos dan sentido parecen desaparecer, a ratos.
“no es tan difícil verlas
las razones están ahí
viajan moldeando tu deseo”
Eso que te lleva a un compromiso por encima de la lógica, cuando sabes que la decisión es inamovible e irreversible.
“y que nos hace felices
inmortales en sus pensamientos
en sus recuerdos y en su carne”
Es el amor.
“si”
"tu familia"
Nuestra familia.
17:25 Permalink | Comentarios (3) | Email esto

