11/04/06

INSTINTOS

Reflexionar hasta el agotamiento sobre las estrategias más adecuadas para mantener el frágil equilibrio del bienestar impide, muchas veces, detenerse a escuchar la cántinela de nuestros instintos.

La vibración de nuestro hipotálamo condenándonos a compartir la pulsión de la mera supervivencia, el dictado de las vivencias ancestrales que nos ha permitido ser lo que somos nada menos que como simples mamíferos bípedos.

*¿Tu que escuchas?*

Cada instante una cosa diferente, como un concierto de fuego crepitando sin sentido. Más tarde, cuando regreso a la realidad sofisticada de mi entorno, hay algo que debería haber hecho…o he hecho algo que no debería haber hecho. No se exactamente porqué, pero he actuado. En una milésima de segundo. Ahí está el beso deseado que por fin llega, la paz del orgasmo y la furia de los celos. Ahí residen mil tribus furibundas diciéndome como han sobrevivido tantos años.

Cada uno escucha, interpreta y actúa según traduce esa lengua muerta y enterrada. De vez en cuando encuentras a alguien que comprende, de entre ese galimatías babélico, el mismo idioma que tú. Los instintos se comunican.

Últimamente estoy conociendo a gente con instintos que emiten en la misma frecuencia que los míos. Y están lejos. Los hecho de menos.

*gente que escucha tus lapidarios discursos grandilocuentes y valdíos hasta que tu ego se infla como el cuello de un sapo* Gente con la que conecto *serán tus instintos los que conecten no apuestes por ese disfraz histriónico que paseas sin mesura ni pudor* Sea lo que sea… que vaya tarde me has dado…¡Tienes un humor de perros¡

*las hecho de menos, a ellas*

Yo también.

Maite es el diccionario de mis instintos.

*y Violeta su actualización*

Comentarios

HOLA LUIS!!!
SABES?...TE IBA A COMENTAR SOBRE LOS INSTINTOS..Y LUEGO ME DIJE.."" NO ES NECESARIO...CREO QUE A LUIS LE ESTÁN HACIENDO FALTA SUS DOS DICCIONARIOS"
UN ABRAZO...RENÉ

Anotado por: RENÉ | 24/04/06

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