10/07/07

PARA EL AMO DEL TIEMPO


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Alguien muy cercano –recientemente acercado- lo está pasando mal. Su dimensión profesional está devorando el resto de sus esencias, conquistando su sueño, su humor y cada paso que da en la vida.

Imagino, porque alguna vez lo he vivido, que su ego y su ambición han seguido el camino legítimo que nos marca el mercado, alimentando la imagen del triunfo a lomos de los objetos, posesiones y paradigmas del éxito. La brújula del desequilibrio emocional.

Siendo alguien querido y respetado, me siento obligado a entregar mis esfuerzos y mi apoyo en aquello que pudiera serle de utilidad.

“crees que unas letras pueden ayudarle y más viniendo de un torpe aprendiz de nada”

Carajo, “Ella”, las palabras son las que dan forma a las ideas, y de las ideas se pasa a los actos siendo desde la acción que se cambian las cosas. Mi intención no es otra que la de abrir sendas desde las que mi amigo pudiera reflexionar sobre el precio/valor del “éxito”, sobre la inelasticidad del tiempo y sobre la obligación que tenemos de ser felices para poder transmitir felicidad a los que nos quieren.

De paso le abro las puertas de nuestro mundo digital para que pueda ver hasta que punto nos obsesionan estas cuestiones. Es posible que alguna reflexión le sea de utilidad, o que al menos vea que en los momentos en los que la humanidad se le desborda no está sólo, que hay alguien a quien le crece el orgullo al poder ayudarle.

“por lo que se este señor debe ordenar los vértices del triangulo de sus deseos equilibrando lo que siente que debe hacer con lo que desearía hacer y con lo que puede hacer eso implica renuncia y cambio de valores eso implica sacrificio y cierto grado de sumisión al silencio de auto escucha y brutal sinceridad antes de dar un paso”

Y para ello es importante alejarse, elevarse por encima del ruido de la rutina que nos hace sentir como trascendentes asuntos prescindibles o traspasables. Ejercicios como los de escribir un listado con las cosas que quisiéramos hacer, con aquellas que nos desbordan. Materializar ante uno mismo los aspectos de nuestra vida que queremos cambiar y elaborar un plan con el compromiso de seguirlo: horario laboral más estricto aprendiendo que entre atender hoy y atender mañana no se genera ningún cataclismo cuando se es poseedor de un presente profesional sólido; utilizar el teléfono móvil en vez de ser su cautivo; jerarquizar con crueldad los asuntos que le robaran la paz; escuchar a Bach –Goldberg Variations, para empezar- mientras cierra los ojos y vacía su mente...

“esas terapias aprendidas en algún curso de gestión del tiempo son simples acciones operativas que no aportaran luz a la verdadera pregunta que te acosa esa en la que has de imaginarte dentro de diez años esa en la que debes mojarte y decir de una vez que es lo que quieres”

La motivación y el equilibrio...

“en cualquier caso tu amigo es bastante más listo que tu pues se ha puesto en marcha escuchando a gente formada para recibir ayuda en lugar de entregarse a una voz extraña que sólo vive en su mente”

Eres tú la que habla como si supiera, la que no me dejó en paz desde que apareció...

“a veces escucharse sin prejuicios vale tanto como vaciarse ante quien puede ayudarnos ni te cuento si utilizas ambos argumentos”

A mi lo que me gustaría es que mi amigo se sintiera dueño absoluto de su tiempo.

“ya veras como lo será muy pronto”

Lo sé.

06/07/07

DELIRIOS


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A la buena de dios, “Ella”.

“son las 2:00 estais en Barcelona sin hijas habeis pasado la tarde en un balneario urbano circuito de chorros en piscina jaqusi sauna masaje cena en un japonés y copas de moda cualquier cosa que digas será fruto de una realidad espesa flexible y adulterada”

De solázgo fatuo y fugaz. La vida multiplica sus ritmos cuando las experiencias vuelan por encima de la rutina y disfruto con mi chica y me siento guapo. Y nos siento guapos...y la eternidad no existe aún, el odio es motor de civilizaciones y a largo plazo los futuros huelen a catastrófica incertidumbre.

Un día lejos de esa realidad sabe a infinito.

“sin embargo el mañana no se altera despertaras espeso y el sol tomará sus propias decisiones”

No lo sabemos. El segundo que está por llegar aporta valor al que saboreo porque su aliento está hecho de imaginación, de misterio. Albergo la secreta esperanza de que, antes de que mi cuerpo naufrague, la ciencia abrirá una puerta a la prolongación de la juventud: eternamente la curiosidad saciada de esperanzas, de proyectos. Cada momento cumplirá la promesa de momentos mejores y no importará que el tiempo pase porque la certeza de la nada estará lejos, en la curvatura de los límites del universo a millones de años luz.

“no estás bien”

Estoy vivo. Cada instante cierto me hace diferente a lo que era. Si soy capaz de reaccionar a los estímulos de mi entorno con cierta ambición habré crecido mañana, porque mis experiencias, lo que he vivido hoy, me hará más fuerte.

“y eso significa que le darás a la gente que te quiere lo que te están pidiendo a gritos más ternura más cariño más transparencia más calma más alegría más tiempo más de ti”

Es una esperanza. Mi autoestima es un esquife en el ojo de un huracán. La tensión a la que me somete mi fragilidad hace que a veces crea en la arquitectura de mi fachada: sonriente, poderosa segura de si misma agitando un cóctel de emociones y raciocinios que apenas tiene forma. Miedo a no estar sacando partido de la vida.

“Violeta saltando sobre las olas la hermana retorciéndose de alegría ante una carantoña ella besándote nadando entre burbujas entregándose a tu compañía por que eres no por lo que eres por su sonrisa deberíamos estar regodeándonos de ser un poquito de tanto”

Cuanta razón tienes.

“tratar de abrazar la dispersión de tus pensamientos y amarlas es una empresa más importante que engordar la seguridad de tu ego”

De mi ego depende mi sonrisa o mi rabia. Debo mantenerlo equilibrado y a mi alrededor hay gente cuya aprobación me pesa. Prudencia. Escondo mis verdades porque tengo el pálpito de que adaptarme a lo que esperan de mi puede aportarme alguna ventaja para sobrevivir. Para vivir mejor.

Ocurre que cuando el tiempo transcurre y mis miserias flotan en la tensa superficie y la gente sigue escuchándome se me desbaratan los miedos y creo un poco más en mí. Me obsesiona que mis palabras aporten luz al que se me acerca, que la posición de mis certezas puede dibujar la certeza de otros. Eso es lo que me pesa y acumulo notas que no puedo escuchar y letras que no leeré, miles de proyectos que no emprenderé y cuya descripción intelectual ocupa mi latido más que la vida misma. Huyo de la frustración. Del temblor del tiempo que pasa y parece que no pasa nada.

“y en ese transito amas y procreas y vives vives y vives y permites que sea el recuerdo del instante perdido el que alimente el instante que vives”

Eso es ser, al final.

“no al final no hay nada de nada”

Pura energía aniquilando la consciencia oh etéreo eslabón de la cadena trófica.

“por ahora”

Mientras tanto busco el instante de placer que garantice la perpetuación de mi esencia.

“si mañana se acabase el tiempo tus chicas ya te habrían hecho eternamente eterno oh eslabón perdido oh esclavo de la sombra de tu ignorancia”

A veces creo que deliras.

“a veces deliramos”

18/06/07

Librepensador emocional.

Está claro: se trata de estar en un sitio o en otro. Sin medias tintas, sin matices. Y es en la política donde más se da esta circunstancia: o eres de unos o eres de otros... ¡como si los unos o los otros –incluso unos terceros- pudieran recoger los deseos políticos, la visión de cada uno de lo que deberían ser las cosas¡

Simplificamos con un puñado de siglas y nos vemos avocados a la confrontación, siendo casi siempre meros espectadores de las luchas por el poder al que se accede desde los votos. Decir soy de este o aquel partido político hace que de repente tus opiniones sobre las políticas fiscales, sociales, internacionales, de seguridad, sanidad y educación sean concordantes con las de los políticos que se cobijan bajo esas siglas.

Y muchos, tras esa identificación, dejamos de pensar. ¿Para que perder tiempo en tomar posiciones si basta con adherirse a las de tus siglas? Esto me lleva a analizar las ocasiones en las que nos detenemos a hacer nuestras determinadas opiniones: unos instantes en un telediario, las letras negritas de un titular, algún que otro articulo de opinión acercándose casi siempre a uno u otro lado de la urna... eso y lo que hayamos mamado en nuestras casas, en nuestros entornos inmediatos son lo que nos ayuda a posicionarnos.

Posicionarnos. Definir lo que somos o dónde estamos en un momento determinado. Eso nos hace formar parte de un grupo y ayuda a que los demás nos sepan en ese grupo. El individuo plano, marcado por unas siglas sectarias, encuadrado en alguno de los muchos –ismos que pululan por nuestra simiesca especie. Así nos sentimos más seguros.

Las siglas de dos grupos mayoritarios, los adeptos a religiones mayoritarias, las corrientes de opinión mayoritarias...nos sentimos más fuertes cuando nuestra posición coincide con la de alguna mayoría, como si el error de todos sus miembros nos salvase de estar equivocados. Como si lo estuviéramos menos por repetir el error de tantos.

“para ya de una vez pesado di a donde quieres ir a parar o deja de aburrirnos”

Trato de posicionarme.

“ya te posiciono yo hoy aquí mañana allí y por tanto en ningún sitio tratas de posicionarte denostando el posicionamiento una vez más contradicción tras contradicción”

Admito la constante contradicción. Y admito mi reticencia a los posicionamientos, pero desgraciadamente necesito encuadrarme en el lenguaje, poder definirme en mayor o menor medida. Sin embargo, creo que cada individuo es una posición. Y no hay siglas suficientes para una identificación clara.

“si te sientes más seguro de ti mismo o crees que te comprenderás mejor adelante pero creo que no aportaras nada a tu ya de por si vacía existencia de hecho creo que el único posicionamiento con el que podrías dejar de pensar en posicionarte debería definir algún no poscionamiento”

Eso, así me gusta. Las cosas claritas.

“se que me has entendido porque era fácil de entender no por tu sagacidad absurdo no posicionado”

¿Librepensador?

“un librepensador es una persona que forma sus opiniones sobre la base de la razón independientemente de la religión la tradición la autoridad y las ideas establecidas este término empezó a usarse para definir a los filósofos franceses ilustrados del siglo XVIII el término librepensamiento a partir de la Ilustración define una actitud filosófica consistente en rechazar todo dogmatismo bien sea de tipo religioso o de cualquier otra clase y confiar en la razón para distinguir lo verdadero de lo falso por este rechazo del dogma religioso entre los librepensadores encontramos ateos agnósticos y racionalistas existen estrechas relaciones entre la palabra librepensamiento y los términos escepticismo y laicismo sin embargo una definición precisa hay que buscarla en el origen histórico del pensamiento revolucionario que dio origen a la Revolución Francesa”

Joooder...

“wikipedia la ventaja de ser un ente neurodigital”

Vale. Me gusta la definición y por tanto la posición, pero le falta algo de contenido.

“las emociones los sentimientos la pasión el roce y todo aquello que nos hace humanos por encima o debajo de la razón”

Librepensador emocional.

“cretino integral etiquetado y con fecha de caducidad”

Mira que eres borde...

“borde neurodigital me gusta la definición pero es pronto para posicionarme aún puedo hacerte librepensar un tiempo”

Llega el verano. A ver si de tanto librepensar voy a convertirte en un recuerdo de mi pasado posicionado.

“sería como lobotomizarte”

Que te den.

“como te ha dolido la derrota del barsa eso te pasa por posicionarte”

Ha sido por tan poco...

01/06/07

¿Y TRAS EL FERRARI?


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Decía uno que su sueño era tener un Ferrari –y lo decía consciente de que ese momento podría llegar-. El otro, en el ojo de su huracán, recordaba como su sueño de una moto dejó de tener fuerza cuando la tuvo y se dio cuenta de que, sencillamente, no era motero. Y continuó recordando como cuándo era mucho más joven el deporte si era una meta con la que se identificaba plenamente, en la que reconocía los objetivos con claridad diáfana y transparente. Hoy, con un puesto de alta responsabilidad en una gran empresa, no nos transmitió una comunión íntima con sus metas. Tiene a su alcance el éxito profesional y mucho de aquello que se le antoje.

“y tu estúpido grandilocuente repetiste eso de que aquello que se toca no nos aporta más que un instante de satisfacción real”

Es lo que pienso. Ambos son gente a la que admiro y respeto, y conocer la idea lejana que ilumina su camino –o la ausencia de ella- es para mi importante. Coincidir con el segundo en los vacíos motivadores y acceder a la sinceridad materialista del primero ya es un acicate. Además, en el curso de la conversación todos estuvimos de acuerdo en que cada día es el que te debe descubrir mil razones para querer estar al pie del cañón.

“el día a día el presente hoy que sigue consumiéndose y es sólo cuando algo te distrae que eres capaz de no oler ese aliento de sutil frustración afirmando que a tu ego no le sirve la inmensidad de sus posesiones intangibles persiguiendo metas pasajeras Ferraris Palacios Dineros y otros oropeles que no borrarán ni un ápice de tu conciencia de ser la miseria que eres”

Te contradices –y me contradices a mí-. Llevamos mucho tiempo aceptando que los valores motivacionales han de buscarse en ese presente que ahora me destrozas.

“no es al presente al que ataco sino a tu constante ir y venir a una certeza que no acabas de creerte deberías recordar lo que la noche anterior a aquella conversación te enseñaba otro al que admiras y respetas”

Aquello de que cuando hablamos de nuestras ideas debemos acompañar cada palabra de un compromiso real, de que cuando exteriorizamos filosofías o ideologías no basta con llenarse la boca de buenas intenciones. Es cierto y es una buena brecha por la que filtrar el aprendizaje. Recuerdo que ahí señalé que las ideas –incluso las ideologías- pueden marcarnos la línea que creemos firmemente que debemos seguir, luego la realidad es la que materializa una lucha tan antigua como la humanidad, esa batalla entre lo que nos dictan nuestros instintos con su química y los caminos que intuimos pueden convertirnos en mejores personas.

“ahí aparecen dos debilidades en tu planteamiento una es que sea necesario o bueno esforzarse por ser mejor persona y otra que la definición de mejor persona dependerá siempre de los valores heredados y aprendidos infectados de religión política filosofía y morales universales varias”

Por eso los derechos humanos...

“no dejan de ser una guía otro texto más del que aprender tu no haces gran cosa por acabar con la tortura y se te llena la boca de esos derechos es como esa legión de fieles que viven de espaldas a su fe pero no dudan en recurrir a ella cuando les conviene”

Hoy estas insoportable.

“preferirías una velada de autosuficiencia que celebrase la fragilidad de tus convicciones”

No. Tan sólo me gustaría tener claro que los vacíos motivacionales nacen de la elección de metas bastardas. Que los principios no son sólo palabras y que la honestidad es un camino arduo pero único a la hora de sentirnos bien con nosotros mismos.

“si alcanzas esa paz deseando un Ferrari es incontestable y legítima hasta que logras el Ferrari luego desearas un yate luego un palacio”

Y si no lo logras será la frustración la que te asalte. A veces veo como un destello de lucidez en el que aparece mi paz dibujada fuera de mi, en los otros.

“a ver si va a ser en las otras”

¿Eso es un chiste?

“me refiero a tus chicas cerdo”

No sólo en ellas. En el resto de la especie, en el conjunto incluso.

“ya salió el megalómano que llevas dentro”

No se trata de incidir en la humanidad toda para sentirme pleno, sino en aquellos que estén cerca y puedan necesitar de mi ayuda.

“eso está muy lejos de los paradigmas de éxito de tu entorno lejos de tu camino familiar lejos de tus sueños”

Si. Te digo que es un destello. No creo que se trate de irme de misiones o afiliarme a cualquier revolución. Pero algo debe haber por ese camino.

“demasiados caminos para un pedazo de carne como tú”

Dijo el ente neurodigital imaginario.

“tuché”

Ya era hora.

18/05/07

EL VUELO DEL CAPUCHÓN


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Segundo curso de la EGB...calculo que tendría unos seis años. Madrid, colegio Santa María de los Rosales.

Me sitúo en el fondo de la clase, alejado de la mesa de la maestra –es más que probable que las proporciones en lo que a distancias se refiere estén alteradas tanto por la lejanía de los recuerdos como por mi tamaño entonces- Estaba jugando con un bolígrafo bic cuando sin saber muy bien como, la capucha del mismo salió volando por los aires, describiendo una amplia parábola hasta alcanzar sin la menor discreción la mesa de la profesora.

Esta se puso seria al ver su autoridad amenazada de aquella manera y miró con gesto serio a su infantil auditorio: “¿Quién ha sido?”, al que siguió un exasperante silencio que obviamente sólo podía ser roto por mi o por ella. Sin duda, el hecho de que no diera un heroico paso al frente acrecentaba la tensión, que en mis entrañas iba tomando forma y cuerpo, aumentando mi sensación térmica e impidiéndome respirar con normalidad de forma que la señorita ya me había identificado fuera de toda duda como el mudo lanzador.

No se porque no me puse en pie. Ignoro las intrincadas razones por las que no hablé, sobre todo cuándo –al menos así lo recuerdo- había sido un absurdo accidente. Rompí a llorar y ella, con la expresión cargada más de preocupación que de enfado, me preguntó directamente: “¿Has sido tú?”

El ambiente que se cernía sobre mi era insoportable: niños y niñas –incluida Ivana, la preciosa peliroja que me gustaba- me miraban sorprendidos, diría que asustados al verme llorar de aquella manera sin llegar a comprender lo que estaba ocurriendo; la maestra, deseando dar por cerrada aquella anécdota que tomaba tintes cada vez más dramáticos; y yo que balbucee para decir mintiendo: “No”.

Era evidente e innegable que la capucha del maldito bolígrafo había salido de mis manos, y todo habría acabado con haberlo admitido sin más. Yo era un niño, es cierto, pero aún no comprendo el porqué de mi negación y la intensidad de mi sufrimiento en aquel momento.

El final de este recuerdo está borroso. Creo que la maestra me tranquilizó, me consoló transmitiéndome la banalidad del suceso e imagino que al poco rato yo lo había olvidado y corría libre como un pajarito en el recreo, siendo indio o vaquero o mirando a los mayores jugar al joquey hierba.

Sin embargo muchas veces lo he revivido porque por alguna razón ese momento ha quedado grabado en mi memoria. Y, por supuesto, en alguna ocasión ha regresado la intención de escurrir el bulto negando lo evidente y con ella, al saberme acorralado, una sensación de tremenda derrota, de tristeza.

“la naturaleza humana es poderosa a veces por encima de los principios y aunque el vuelo de la capucha es una anécdota infantil que te pesa por alguna razón que no alcanzo a comprender una vez alcanzada la edad adulta que no la madurez este tipo de reacciones cobardes pasa a formar parte de lo que somos aunque no nos guste no olvides que las cárceles están llenas y que el engaño campa por sus respetos allá donde mires al menos para tu consuelo decir que parece un buen síntoma la desazón que generan en nosotros esos momentos”

Desazón cuando nos descubren, cuando nos ponen en evidencia, cuando lo sabe alguien más que nosotros mismos. Sino, podría comaprarse con el sabor del triunfo.

“por eso mentimos por la posibilidad de que la mentira triunfe y nuestros actos abyectos queden impunes y podamos seguir viviendo con nuestras conciencias preocupadas por los defectos de los demás una vez olvidados los nuestros”

He de reconocer que otras veces en las que la negación de mis actos censurables ha logrado su objetivo, no me he sentido tan mal, ni mucho menos.

“solo que tu conciencia subconsciente mantiene vivos aquellos recuerdos que suponen una mayor traición a tus principios verbalizados sobre todo a los que afectan a tu posición ante los demás a esa imagen ridícula y estirada que te gusta pensar que los otros tienen de ti”

Cierto, pero hay cosas que están mal y se hacen aceptando el riesgo de forma razonada y cuya estrategia de ocultación es poderosa y difícilmente detectable.

“y es cuando falla esa estrategia cuando acuden los sentimientos de culpa nos ha jodido mayo con las flores”

Hablando de Mayo. Este mes hace quince años que se marchó nuestro padre.

“debe haber comprado tabaco para parar dar y tomar”

Ya te digo.

17/05/07

FANTASMAS


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Está siendo un mes tremendamente complicado. Mis esfuerzos intelectuales se dirigen a la reparación de mi autoestima, a la digestión de inesperadas realidades sórdidas y a la constatación de que mis capacidades o mis talentos están tan definidos como limitados.

“más limitados que definidos”

Creo que todos tenemos parcelas en las que no sabemos movernos con habilidad, cosas que nos gustaría controlar, que incluso creemos controlar pero que se nos escapan.

“hueles a errores a la legua y a lamentos como siempre equivocarse forma parte de la vida y vivir con los errores aprendiendo de ellos es la única manera de crecer niñato”

No niego eso, y sabes perfectamente que mi capacidad cicatrizadota no es mala.

“he visto como dabas por cerradas heridas que han supurado demasiadas rutinas inútil”

También he aprendido de eso.

“lo dudo”

Supongo que algo habré aprendido, no seas tan hiriente.

“no se trata de ser hiriente se trata de que sigues perdido en paradigmas bastardos sin el convencimiento de que estos te pertenezcan y cuando el factor humano aparece no eres capaz de hacer acopio de valor para enfrentarte a el con honestidad de hecho tu cobardía y deshonestidad pasan a ser faltas con pasmosa facilidad en cuanto te tuerces”

Procuraré tener en cuenta esa reflexión en mis pensamientos.

“lo que yo espero es que dejes de decepcionarnos”

Eso es precisamente lo que yo deseo. Nadie se decepciona más que yo.

“pues no te duermas en tus fallos y transfórmalos en experiencia cuanto antes”

Eso trato de hacer. Pero cuando estoy en ello debo luchar con dolorosas dudas respecto a mi naturaleza, sobre mi carga genética, mis posibles aprendizajes negativos heredados y sobre las repeticiones que ponen de manifiesto que soy duro de entendederas e inmaduro a mis treinta y siete.

“fantasmas fantasmas fantasmas de miedo absurdo aunque sea cierta esa inmadurez”

Pondré en orden esos fantasmas, entonces.

“eso son más recuerdos”

Creo que si.

“santa madre de dios”

18/04/07

GOLONDRINAS


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Visitando un edificio que estábamos a punto de entregar vi un nido de golondrinas en los sótanos, en la zona de aparcamiento. Los trabajadores lo habían roto y sólo quedaba, pegado a la pared, un pequeño trozo de barro con forma de tazón.

Mientras hacíamos fotos, los pájaros entraron en el parking y se acercaron al nido, revoloteando durante un instante sobre él, desconcertados. Creo que en aquel instante se percataban de que todos sus planes se habían roto. No pondrían allí sus huevos. No alimentarían allí a sus poyuelos. Se posaron durante un instante en una tubería frente a los restos de su nido y salieron del sótano por una ventana de lamas.

Pensé en lo rápidamente que se habían repuesto de tan duro golpe y seguí acompañando al tasador del banco, que ajeno al drama primaveral seguía haciendo fotos a las plazas de garaje. De repente regresaron, revoloteando nerviosas alrededor de la zona en la que, en el suelo, estaban esparcidos y pisoteados los restos de barro.

No se que habrá sido de la pareja de golondrinas, porque no seguí más tiempo en los sótanos.

A veces tengo la sensación de que hay algo que me impide estallar en todo lo que llevo dentro, como si un ancla oscura se aferrase a mi alma.

El dolor de la familia rota es mi pasado indeleble, y ahora que empiezo a valorarla sé que los demonios no desaparecen jamás.

“si acaso intentamos aprender a vivir con ellos”

Me sé único, y única es mi historia. El miedo a que aquello que me hizo daño se repita no me deja seguir mi camino con absoluta libertad, y por eso ciertos compromisos se me hacen cuesta arriba. Me abandono a los momentos de fácil confort que apenas duran una instante, pierdo el equilibrio y me puede la soledad –no esa en la que falta compañía, sino aquella en la que es uno mismo el que no llena el espacio, el que le duele al tiempo- y empiezo a alimentar certezas que me hacen pequeño. Crecen los errores del pasado y parecen realidades constantes; engorda la sensación de desorientación y parece perder peso todo aquello en lo que se que debo tener fe: mi propia fuerza, mi experiencia y mi alegría; lo que aprendo cada día y el cariño infinito no sólo de mi familia, sino de todos aquellos que me quieren y me respetan; mi futuro inconmensurable y cada uno de los paraísos en los que aún no he estado y que sin duda conoceré.


Pasa también que los procesos de aprendizaje exigen grandes dosis de humildad, y que llevo aprendiendo ya muchos años. Que en lo profesional he caminado con gran sacrificio, de sector en sector. Sumo esa incertidumbre a todo lo demás y el peso es grande... y sin más punto de referencia que el de mi existencia.

Nuevos o mejores puntos de referencia aparecerán -o no-. Cada individuo vive con sus fantasmas, sus proyectos y su percepción de la realidad. A lo mejor seguirá estando en mi o simplemente será algo que haga, un lugar o una idea...

Por el momento creo que solo debo buscar el equilibrio, armarme de paciencia y seguir aprendiendo. Seguiré hablando conmigo, escuchándome con atención. Escribiéndome a mi mismo lo que susurra mi tristeza, poniéndomelo delante y masticándolo.

Los nidos se reconstruyen o se trasladan mientras queden primaveras

“y eso que no somos ni por asomo golondrinas”

03/04/07

SEIKERASMANI

Villafranca de los Barros, Badajoz. Colegio “San José”

Recuerdo una noche en el internado jesuita, en la que violando una vez más todas las normas internas, trasnoché leyendo y escuchando música. Entonces esas actividades me convertían en un descubridor, en un aventurero salvaje que cruzaba cada nota y cada palabra para dar lugar a un entorno nuevo.

Las habitaciones eran monásticas –alguno podría definirlas como minimalistas en un arranque de optimismo-: apenas una cama, una mesa con su silla frente a un estrecho ventanuco y el lavabo junto a un desvencijado armario gris que yo había forrado con imágenes del Greco.

Esa noche salí al servicio, alejado de las camarillas: necesitaba hacer aguas mayores, ya que las menores acostumbraba a solventarlas sin reparos en el lavabo de la pequeña habitación. Llevaba mi walkman sintonizando Radio Clásica como única compañía. Sentado en la taza, en la penumbra, la melodía me envolvió. Creo que nunca después he vuelto a sentir aquella libertad inmensa ante la belleza creadora del hombre. Y la melodía continuaba, ya de regreso a la habitación, en un increchendo impetuoso que me hacía agitar los brazos como si fuese yo el guía de aquellas notas, con una inmensa sonrisa y los ojos desencajados de sus orbitas, en mitad de un pasillo apenas iluminado por las luces de emergencia, cerca de las tres de la mañana. La voz del locutor destrozó aquel instante sublime y a duras penas logré reconocer el nombre del autor: “Seikerasmani”.

Tiempo después he intentado, de mil maneras, localizar la obra de ese autor – y al autor mismo- sin éxito alguno. La melodía la olvidé, tan sólo queda el recuerdo de la sensación indescriptible que recorrió mi alma entera aquella noche, cuando con diecisiete años la belleza me traspasó para no volver con tal intensidad jamás.

Hasta una tarde hace seis meses. Escuchaba un doble CD recopilatorio de música clásica: “Calm and Tranquility”. Y ahí estaba, sonando de forma clara, perfecta y nitidamente reconocible por primera vez en veinte años. Concierto de piano Nº 2 de Sergey Rachmaninoff

“sergey rasmani”

“Seikerasmani”

21/03/07

DESCUBRIENDO EL SEXO


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El placer del sexo fué un descubrimiento fabuloso. En el colegio, en clase de gimnasia, hacíamos un ejercicio que consistía en subir a un palo de madera colgado de una de las vigas de la cubierta. En mi memoria la longitud de ese palo era infinita, y nunca logré subirlo del todo. Sí es cierto que en el límite de mi sincero esfuerzo, al hacer fuerza con las piernas, sentía un hormigueo desconocido y placentero que me obligaba a seguir intentándolo. El profesor, borrado de mi memoria, llamaba mi atención y me conminaba a bajar, y una vez en el suelo estaba seguro de que ese placer ocultaba algo misterioso. Al comentarlo con los compañeros de clase –a la sazón en cuarto de educación general básica, entre ocho y nueve años de edad- cada uno explicaba su versión. Uno de ellos había oído a sus padres hablar de “polución”, con lo que inmediatamente asociamos ese placer a un efecto negativo de la contaminación. En 1978 el sexo era mucho más turbio de lo que lo es ahora. Sucedió que uno de los compañeros, Jaime, había traspasado la barrera de la confusión y acertó a transmitirme, secretamente, cómo ese placer misterioso podía alcanzarse con una sencilla manipulación del trigémino. Desde ese momento me convertí en un adicto irreflexivo al onanismo.

El siguiente paso tras incansables prácticas, vino de la mano de la muchacha interna que se encargaba de las labores domesticas en nuestro piso de de Cáceres. Ella tenía 16 años, morena generosa de carnes.

“estaba gorda”

En mi memoria...

“estaba gorda no te inventes historias”

Como quieras. Fue un proceso arduo de acercamiento, curiosidad y confidencias el que dio paso a torpes abrazos escondidos hasta que una noche sucedió. Por alguna razón que no recuerdo, dormíamos en la misma habitación mis hermanos pequeños y yo, en una cama nido. Ellos en la cama de arriba y yo en la de abajo, sin subir las patas. Estábamos viendo la televisión y la muchacha se acostó en mi cama. Ahí empezaron los tocamientos furtivos bajo las sábanas y el aumento de la excitación. Pasado un rato, mis hermanos se durmieron y la tele se apagó. Ella me guió sobre su vientre y acerté a penetrarla. No puedo decir si duró mucho o poco, y mucho menos si ella gozó como hoy se que puede gozar una mujer. Si tengo claro que eyaculé y que lo celebré dando saltos de contento en el cuarto de baño.

Desde aquel día nuestra actividad sexual fue frenética. Yo era el primero en llegar a mi casa, ya que mis padres trabajaban y mis hermanos comían en el colegio, y cada día la rutina se repetía. Dejaba mi cartera en mi habitación, la buscaba y allí donde estuviera, en el suelo, un sillón, de pie o acostados teníamos sexo.

“menos mal por un momento creí que ibas a decir que hacíais el amor o algo parecido”

No me subestimes.

“cualquier estimación que pudiera hacer sería sobreestimarte”

Vaya por dios. En fin... que así estuvimos año y medio, hasta que –tampoco recuerdo la razón- dejó de trabajar en casa.

“momento desde el que tu actividad manual se desató incansable”

Con total normalidad adolescente. Tenía doce años.

“matar cachorros y follar a diario con doce años está claro que mi presencia no es algo fortuito lo extraño es que no apareciera antes y con más fuerza”

Tonterías. No creo que esos acontecimientos hayan influido negativamente en mi desarrollo. Todo lo contrario: creo que aquellos recuerdos que somos capaces de recordar sin pudor o dolor nos construyen, nos hacen lo que somos.

“un sátiro asesino de cachorritos”

Y que oye voces.

“que bien”

19/03/07

LOS PRIMEROS HIJOS DE "MIA"


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Siendo adolescente tuve una hembra de pastor alemán. Se llamaba "Mia". Era mi responsabilidad sacarla a pasear todos los días mañana, tarde y noche además de cuidar de su integridad sexual en época de celo.

"animalito"

Ya la primera vez que me enfrenté a su castidad vi como un andrajoso setter irlandés blanco y negro, habitante de una carpintería del barrio, alcanzaba su instintivo paraíso sin encontrar oposición alguna ni por parte de mi mascota ni por la mía, acobardado incluso sabiendo que el viejo animal apenas tenía dientes en la boca.
De esta relación nacieron doce cachorros, parto del que fui único testigo autorizado por la madre: la ayudé acercándole uno a uno a los tiernos recién nacidos para que los limpiara con la lengua, vi como los restos de sangre, la placenta y las bolsas que recubrían a los cachorros eran metódicamente devorados. Doce animales que según mis padres y otros adultos desgastarían cruelmente a la perra recién parida, siendo una alternativa el exterminio de al menos la mitad de ellos.

Pocos días después, en la terraza lavadero de mi casa, golpee la cabeza de tres de los cachorros contra el suelo hasta estar seguro de su muerte. Al primero tuve que darle tres o cuatro veces, ya que algo frenaba mi fuerza aun sabiendo que mi objetivo no era otro que acabar con el animal. Mis hermanos recriminaron mi crueldad, y mi madre puso de manifiesto su desagrado principalmente porque las paredes blancas y el suelo estaban llenos de la sangre de los perros muertos.

Cogí los otros tres cachorritos y busqué una obra apartada en el vecindario, una de aquellas en las que solía cazar gatos con la madre, y acabé con su vida. Esta vez opté por lanzarlos con todas mis fuerzas contra un muro, de tal forma que tras el primer impacto caían a una escombrera estrecha y de difícil acceso. Era ya de noche cuando me disponía a lanzar al último animal contra el muro. Estaba agotado y quizá por eso no lo lancé con suficiente fuerza, ya que desde el abismo oscuro de la escombrera surgió después un gemido agudo y persistente, el típico llanto hiriente de un cachorro. Recuerdo el nudo en la garganta, el calor en mi rostro y la ansiedad con la que llegué hasta la entrada de la sima persiguiendo los gemidos del animal malherido palpando la oscuridad, deteniéndome ante el perrito y rematándolo al saltar sobre él con todo mi peso una y otra vez, hasta que sólo existieron el silencio y el latido desbocado de mi corazón. Tenía doce años.

"no me extrañaría haber sido concebido en aquel instante"

Mira a ver.

14/03/07

RECUERDOS DE ARREPENTIMIENTO


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En el colegio, cuando tenía nueve años, me rompí una pierna. Tibia y el peroné. La escayola, que nacía en el muslo, dejaba desnudos los dedos del pie. Un día Arturo, mi amigo, me pisó sin darse cuenta. Descargué con rabia ciega el peso de mi muleta sobre aquel niño. Fue un golpe animal, ni defensivo ni impulsivo: sólo quería devolver el dolor que me habían causado, sin importarme lo accidental del pisotón. Y por fortuna el culpable estaba cerca.

La sensación inmediata fue de alivio, no lo olvido, pero muchas veces, con el paso del tiempo, habría dado todos los dedos doloridos por tener la oportunidad de pedir perdón a mi amigo. Con ello habría cerrado el círculo, acallando mi sentimiento de culpa, arrepintiéndome en voz alta de mi falta. Deseo impulsivo, satisfacción impulsiva; deseo meditado, satisfacción meditada. Deseo, satisfacción... Y cuando la satisfacción no se produce, aparece carroñera la frustración, hiriente.

Conducir un coche pequeño, de segunda mano y ver a tu igual adelantándote en una lujosa berlina de gama alta, reluciente y enorme. Frustración. Vivir en un apartamento y visitar su chalet. Frustración. Frustración que incentiva nuestra productividad. Trabajamos como animales para luchar contra esa frustración, para comprar esa casa, para conducir un coche deportivo y vestir a la última, para silenciar nuestra frustración. Y la que imaginamos en aquellos a los que queremos... la que imagino en mi mujer, la que presumo futura en mis hijas.

“siempre hay un escalón más que subir siempre un último modelo un colegio mejor un viaje más atractivo y si por un instante pretendes decir basta el miedo a perder lo alcanzado te bloquea“

Lo se, pero no puedo bajarme de repente...

“porque somos un cagón hipotecado cargado de hijas sin coraje para sufrir por honestidad”

Exacto.

05/03/07

CITAS


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Me has desestabilizado, “Ella”. Si me paro a analizar mi vida desde tu aparición, me doy cuenta de que el hábito de cuestionarlo todo desde tu conciencia resulta descorazonador. No hay nada con lo que pueda estar seguro al cien por cien, porque eso sería conformarse y porque es absolutamente imposible demostrarlo todo, como decía Aristoteles... Es agotador.

“a lo mejor prefieres el camino de aceptar alguna verdad mediana y no pensar demasiado”

Pues a lo mejor. Tengo entendido que las personas con fe son más felices.

“tu nunca has tenido fe no vas ahora a ver la luz sin más por pura comodidad”

Cierto, pero al menos contaba con una autoestima que me permitía ser ambicioso y fuerte. Tenía menos dudas, algo parecido a unos valores. Ahora no hay certezas, sino cada vez más incertidumbre.

“el problema con el mundo es que los imbéciles y los fanáticos están siempre tan seguros de si mismos y las personas razonables tienen siempre tantas dudas”

Eso es de Bertrand Russell. Y considerarme razonable en el momento en que estoy departiendo con una voz interior no demuestra precisamente cordura. Trato de captar la fuerza del presente, tal y cómo hemos aprendido, y cada vez que lo hago me duele más el futuro.

“porque no se trata del presente sino de valorar las pequeñas cosas que te da te ocurre que sigues interpretando la vida como una competición y aceptando retos que no salen de ti quimeras ajenas que te regalan vacío yo sólo soy una voz que recoge las letras de tu desorden y trata de aportar algo de claridad a tu basura cerebral”

No lo veo así. Precisamente ese esfuerzo por serenarme, por tomarme las cosas con tranquilidad es el que me deja un nuevo poso de fragilidad, como si no estuviera dando lo mejor de mi, como si pudiera hacer muchas más cosas...

“ganar más dinero casas más grandes más grandes coches ropas de moda joyas señales de éxito cuya fuerza dura apenas un instante o a lo mejor reconocimiento fama prestigio y un ego enorme que se desinflará en cuanto los ojos busquen a otro más jóven o más productivo incluso sexo por doquier con cuerpos de piel de melocotón como si tras eyacular no apareciera de nuevo el vacío junto a un cuerpo ajeno nada de nada de nada en todo eso”

Pero es que sin todo eso resulta difícil sentirse grande, y la vida es apenas un instante, como para no vivirla con grandeza.

“ya vives con grandeza si eres capaz de regalar más sonrisas pedazo de mamón cascarrabias gruñón la mujer a la que amas tus hijas la pintura las letras y la música la risa el placer del sexo y el deseo la amistad están ahí para ti”

Todas esas cosas me hacen ser feliz...quizá algo cansado por la crianza, pero pletórico. Y las que listaste antes, porqué negarlo, también poseen su valor. Sin embargo persiste la sensación de desasosiego.

“me temo que esa sensación es el motor de la humanidad la razón del inconformismo que nos hace buscar nuevas fronteras nuevas ideas nuevos mundos nuevas formas siempre estará ahí en cada individuo y podrá escucharla aquel que no se conforme que no crea haber alcanzado verdades inamovibles”

Pero yo no quiero conquistar nuevos territorios, ni otros mundos. Quiero vivir tranquilamente, sin sobresaltos o incertidumbres.

“mentira sino no llevarías media vida buceando en esa búsqueda en ese lamento por el debe haber algo más lo único que te ocurre es que eres un miedoso de mierda que no confía en sus capacidades los descubrimientos que más van a cambiar tu vida están dentro de ti en cada cuadro o en cada palabra escrita en cada acuerdo firmado en la sorpresa que regalas a los tuyos en cada pensamiento que te sorprende incluso en mis palabras cuando las vuelcas”

Esos instantes son los que pesan, si. Pero resultan escasos, difíciles de lograra y mucho más de valorar, de recoger en la memoria para abonar mi autoestima. Y es cierto que la tranquilidad que busco es la que me permita centrarme en esos momentos, en esos logros.

“error esos logros son fruto del esfuerzo sacrificado silencioso no son un momento concreto son una emoción un aliento efímero como una gota de agua en el océano de tu subconsciente”

Y gota a gota, con paciencia...

“llegaras al final del camino sin darte cuenta habiendo exprimido hasta el último suspiro con honestidad y eso si es grandeza porque habrás vivido”

Vale, reflexionare sobre eso.

“menos reflexionar y más actuar vago huevón culo gordo”

Ya estamos faltando. Piensa tu en esta de Nietzsche: ¿Cuál es el único ser que genera una necesidad de evadirse de la realidad inventando mentiras?...

“aquel al que la realidad le produce sufrimiento”

Pues eso.

“jo”

21/02/07

UNA TARDE DE INVIERNO


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Me asomo a la ventana y veo el frío. Mi pensamiento de siesta me pide imaginarlo dentro de mí. Un frió limpio de dolor. Intenso. Desnudo entre las piedras acariciando de muerte a las flores asesino y sin embargo agigantando mis sentidos, haciéndome tierra.

Sustituye mis vísceras por hielo húmedo y mi sangre se escarcha y sigo siendo yo.

Imagino hasta que siento cierto ese frío y de repente regreso. Tras la ventana mi cuarto inundado por la música (1) y el resto de mi casa, de siesta.
Algo en mi desearía salir volando tras el frió. Sólo un rato.
Y regresar vacío, hambriento.
Cierro la ventana, acuno a Maite y enciendo el ordenador.

La paz es un instante.

En cualquier momento despertará Violeta, y tendrá un humor de perros. La llegada de su hermana se le hace cuesta arriba. Añora a su madre. Comprende que esta debe atender a la hermana, pero comprender no siempre es suficiente. Con dos años y dos meses el mundo es demasiado complejo.

En cierto modo me solidarizo con ella: lo que vive se asemeja a mi realidad sexual. Comprendo esta abstinencia, pero no es suficiente.

“mucho lirismo pero básico eres un rato”

No soy yo. Es mi realidad animal, el instinto de supervivencia.

“la llamada de la selva so animal”

No te cebes, que a ti tampoco te hace gracia. Y cuando pase este desierto de carne estaras más alegre, ya veras.


"ya veremos"




(1) Sinfonía “Haffner” de Mozart.

30/01/07

BIENVENIDA, MAYTE.


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El 11 de enero, a las 23:15, nació Mayte. Un parto rápido y sencillo.

“es fácil decirlo con pene”

Es lo que dice su madre, y te recuerdo que estuve presente en el de su hermana. Este fue mucho más tranquilo: el personal sanitario se mantenía a la espera a excepción del ginecólogo. Con Violeta estaban todos encima de la madre, gritando. También estábamos mucho más nerviosos nosotros.

En cualquier caso, de ambos guardo un recuerdo nítido asimilable a una “aventura” excepcional, intensa en emociones. Desde luego me sentía vivo.

“eres un peliculero de cuidado”

No te digo que no, pero gracias a eso aumento la intensidad de algunas vivencias, y eso según la gris y acomodaticia vida occidental, no es baladí. De hecho, tras el parto sufrí un ataque de creatividad: el escaso tiempo libre que el cuidado de las niñas me permitía, lo dedicaba a leer, pintar y escribir con pasión.

“Con pasión” quiere decir obsesivamente, con compulsión. La veladura del insomnio forzado, lo novedoso del entorno multi-llanto y la escasez de tiempo propio generaron un especie de realidad virtual en la que en ocasiones me habría gustado permanecer para siempre. El parto de la imaginación tiene mucho de tensión, de límite físico (sobre todo en la definición de lo creado, luego es cuestión de trabajo, perseverancia y paciencia) Desaparece cualquier tipo de frustración o desasosiego... o al menos se materializa en el folio/lienzo.

“y sin embargo regresas sin queja a la rutina que genera esa frustración en lugar de sumergirte en la debacle generadora que podría exprimir el lamento infantil y baldío en el que pareces flotar permanentemente lamentable llorica”

Es una cuestión meramente financiera. Los resultados de mis arrebatos creativos tienen una dudosa salida mercantil. Soy un mero aficionado impaciente, desordenado. Por decirlo de otra manera: me encanta el sexo, pero no podría mantenerme a base de hacerlo.

“no me cabe la menor duda a ver quién iba a soltar un euro por semejante escasez”

Era un símil.

“un símil que trata del miedo y la inseguridad”

Claro. Ahora lo dejo todo y me retiro a pintar y escribir sin pensar en otra cosa que en la capacidad creadora. Y mis dos hijas y mi mujer...

“ni se te ocurra utilizarlas como excusa”

Vale, pues yo mismo. Me voy conociendo un poco y se que mi capacidad de concentración en una “tarea/asunto” con la dosis de ilusión necesaria es muy variable. Creo que lo que me gusta es disfrutar de lo que me pide el momento: hay veces que disfruto con mi trabajo y otras que reniego de él; hay veces que leo sin parar todo lo que cae en mis manos y otras que reniego del papel impreso; que pinto sin parar durante semanas y luego estoy meses sin tocar un pincel. Lo que de verdad me importa es mantener alto mi estado de ánimo y alimentar mi frágil autoestima para dar a los míos lo mejor de mi mismo, lo con mi carácter no es tarea fácil.

“has rascado muy adentro”

Creo que si. Aquello de “queremos lo que no tenemos” está también en lo que hago.

“luego están los verdaderos artistas aquellos que no pueden vivir sin bucear a fondo en su arte”

A veces me gustaría vivir de esa manera.

“por la parte que a mi me toca prefiero que hagas felices a tus chicas y que sigas libando un poco de cada flor total nada de lo que hagas va a ser realmente trascendente”

Ellas ya lo son. Son mi posibilidad de eternidad.

“y la de su madre”

Eso.

08/01/07

¿CURIOSIDAD?


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Se acabaron las fiestas. Aliento de lunes nublado, de regreso inaplazable a la rutina, la búsqueda de la ilusión en cada madrugada, cada hora. He pasado mucho tiempo con mis chicas y dentro de muy poco tendré a la pequeña entre mis brazos (¡Aún barajamos nombres ¡).

Cambios, cambios, cambios...

Caminos que he tomado casi sin decidirlo. Trabajo con la ilusión de que el dinero me hará dueño del tiempo para poder perderlo en aquello que me apetezca, y sin embargo cuando dispongo de él y juego con Violeta, charlo con Mayte, pinto, escribo o me emborracho no tardo en desear otro tiempo, otro escenario.

Cambios, cambios, cambios...

Recuerdo que fue hace algo más de un año cuando decidí abrirme a este impúdico ejercicio de la pornografía emocional. En mis primeras letras, aparte de una serie de estertores desordenados de pensamientos erráticos...

“siendo generoso”

...lo que tu digas. Aparte de eso, hacía referencia a la sensación de insatisfacción que poblaba mi traquea a pesar de haber alcanzado, en mayor o menor medida, los paradigmas del éxito. Y hoy se mantiene ese sentimiento y a veces creo que jamás lograré sentir otra cosa aparte de efímeras alegrías pasajeras. Y es más, creo que nadie está verdaderamente satisfecho con su vida y que nunca lo estará.

“te sorprenderá lo feliz que es mucha gente tan sólo con no hacerse ni la cuarta parte de pajas mentales que tú y encima teniendo en cuenta que lo que te duele es volver al tajo y no se te ocurre otra forma de perder el tiempo que vaciar tu verborrea inútil en estas letras en una muestra más de tu egoísmo”

Pues a lo mejor es verdad, pero no iras a negar que vencer al hastío exige imaginación y esfuerzo, y que tras el festín navideño del consumo, con sus luces y sus mensajes fariseos, queda algo vacío.

“será porque se refuerza la posición consumista en tu cabeza, porque el bombardeo luminoso escribe sobre lo escrito que las cosas te harán mejor y al igual que haces en tu trabajo sigues buscando el objeto que sustituya al objeto que iba a hacerte feliz y eso nunca sucederá”

¿Era yo el que se hacía pajas mentales?

“te respondo que a mi no me duele descubrir el sabor amargo de la mentira que descansa en tu subconsciente y que te hace sentir hipócrita vacío y falso”

Claaaaro... tu estas por encima de todo eso.

“recuerda que no existo majadero”

Pues déjame en paz.

“ojala pudiera pero me regresas cuando desaparezco porque no eres capaz de convencerte con tus argumentos superficiales y de algún lugar remoto surge el latido de una forma de inteligencia que nos empuja a ser más exigentes a los dos”

Quisiera no ser tán exigente, “Ella”. Quisiera tan sólo saber que la felicidad, o al menos la satisfacción, son realidades consistentes por las que merece la pena vivir.

“idiota la vida es lo único que vale la pena lo demás es ruido de civilizaciones que van y vienen cada una con su melodía diferente debería bastarte estar rodeado de quienes te quieren y el don de querer mejorar cada día pero sigues hurgando en el infinito como si pudieras abarcarlo como un ridículo mequetrefe”

Es simple curiosidad.

“pues deja de llorar”

Si me da la gana.

26/12/06

MI PLANTA NARANJA LIMA


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“Mi planta Naranja Lima”. Es el primer libro del que tengo un recuerdo vívido. Tenía once años cuando mi madre me lo dio con la carga de su importancia en la sonrisa. No recuerdo con exactitud ni el contenido ni el continente: apenas una carrera desbocada
cuesta abajo plagada de ternura. Voy a comprar cuatro ejemplares hoy mismo.

Uno- Para leerlo yo y mantenerlo bajo custodia.

Dos y tres- Para fabricar sendas urnas transparentes que sólo podrán abrirse con mi participación y en sagrada ceremonia . Uno para Violeta y otro para Mayte, mis hijas.

Cuatro- Formará parte de un cuadro. Uno que se ubicará ante la librería y tratará de transmitir la inmortalidad de ser todos los personajes de la historia gracias a la literatura, aunque sea apenas durante un breve instante. 2mX0,6m. Horizontal. Fondo ocre rojizo claro con textura arenisca, desordenada. Centro ejemplar del libro manipulado en color de contraste/resalte. Una tela arrugada ¿arabescos? Deformada con pintura / solidificante. Ata el libro. Tensión, fuerza. Vida.

Olga, mi cuñada, me ha regalado hoy “El búfalo de la noche”, de Guillermo Arriaga y, con la complicidad del hombre al que ama me ha transmitido que puede ser una lectura importante.

No es la segunda vez que regresa esa sensación. Reconozco ese sentirse al borde de algo que puede cambia algún pequeño y recóndito resorte dentro de mí, que me convertirá sin darme cuenta en una persona más sabia. No más lista, ni más espabilada. Simplemente más sabia.

Hoy, 24 de Diciembre, he hablado con mi madre. Su madre se muere. Mi abuela. En cualquier momento dejaré todo lo que tengo entre manos y partiré a estar con ellas. Haré todo lo posible por transmitirle que la abuela está viva con ella. Y conmigo, mis hermanos y sus nietos. Que somos muchos y eso nos hace eternos. Lo demás somos nosotros, en nuestra intimidad.

He cenado lejos de ella, con mi familia pacense. Ha sido un día extraordinario. Violeta, Mayte, Olga, Susana, Alicia, Isidoro, Teresa y Paco. Y Mariano, que ha sido papá noel toda la noche.

“No te apures, pienso disfrutar. También estoy ahí, contigo”, le he dicho antes de colgar. Y creo que eso la ha reconfortado por un instante.

“y violeta y mayte capullo que tu vieja no te añora tanto a ti como a la pequeña y a su madre tio mediocre”

Joder, que es Navidad.

“pues feliz”

Pues eso.

18/12/06

Lo mayoritario y lo normal, lo bueno y lo malo.


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Esta es una respuesta al comentario de “erguti”, padre de dos niñas, a mi entrada HOMOSEXUALIDAD, IGNORANCIA Y MIEDO.

“Intentas torpemente decir en tu comentario que no eres homófobo o racista. Lo que no niegas es que lo minoritario te parece peligroso, que lo diferente genera cierto rechazo en ti al pensar que va a suponer algún obstáculo en las posibilidades de “éxito” de aquellos que se están formando, ya de por si difíciles para los “normales”.

“maldita palabra”

Dentro de esas minorías, te centras en la determinada por la homosexualidad. Y cuando hablas de ella veo como hondea tu ignorancia psicológica a los vientos de tus miedos. Si “no consigues digerir” una idea manifestada por científicos y estadísticas es que puede más tu miedo ignorante que tu frío raciocinio. Te recomiendo hacer un esfuerzo.

Cuando hablo de disfrutar libremente del sexo me refiero a que cada cual haga lo que crea conveniente escuchando su naturaleza y su curiosidad, no que lo pruebe todo sin pensar, que todo es bueno sin más.

“zoofilia, masoquismo, senectofilia, necrofilia, coprofagía, exhibicionismo, pedrastia...sólo dependen del consentimiento del otro, algo problemático en el caso de la necrofilia ,zoofilia y pedrastia)”

Ser “liberal”, como dices, significa comprender, tolerar y actuar con libertad, no follarse a las cabras. Se trata de escuchar el primer INSTINTO NATURAL, y el segundo y el tercero. Y crecer y decidir. Se puede ser perfectamente libre –y liberal- manteniendo durante toda la vida una relación heterosexual –u homosexual-. Cada uno escucha su instinto en base a sus condicionantes genéticos, vitales, ocasionales o caprichosos. La naturaleza no habla un solo lenguaje.

Si. Te llamo rancio. Y retrogrado, y acomodaticio, y miedoso y poco reflexivo y convencional. Y por cierto... ¿quien anda diciéndote que pruebes que te gustará? Si te lo proponen y no te apetece, pues dices que no y ya está, a otra cosa... ¿o ya no recuerdas cuantas veces te han dicho que no?, ¿crees que pensarán que eres un vicioso indigno?

“que no responda a eso”

Si. Te llamo carca. Y además ególatra: crees que tu dignidad masculina es universal, que tu culo es el de todo el mundo, que tus miedos son los de todos los demás... debería bastar con darte cuenta de que es sólo TU opinión sobre TU culo y sobre la dignidad masculina (todo enmarcado en la educación que has recibido y la idea – a mi juicio generadora de fragilidad- de que cuanto más fácil se lo pongas a los que se están formando mejor).

En conclusión, definir para nuestros hijos lo que es “natural” o no, me parece poco acertado: trata de enseñarles a tener criterio, a ser flexibles, a no decidir sin comprender por si mismos, a ser libres y a actuar de forma independiente. La confusión es una realidad a la que se enfrentarán, tal y como lo hacemos nosotros cada día, negarla o sortearla es como ponerles una venda en los ojos. Diles que hay gente que elije opciones diferentes, que no hay que juzgar si eso está bien o mal, que lo malo es obligar a hacer o pensar cosas que uno no quiere hacer o pensar.

Y por último, un capón poderoso porque aquí te luces: ¿roles masculinos y femeninos?...¿delicadeza o dulzura?...¿fuerza?. Te aconsejo una profunda reflexión al respecto y te ofrezco un punto de partida. La dulzura y la delicadeza nos tienen sexo (¿amas con la fuerza o eres delicado y dulce?), la sensibilidad es patrimonio de la condición humana, no de hombres o mujeres (¿eres de los que no se conmueven con la belleza, de los que creen que llorar es poco viril, de los que simplifican empobreciendo?) Según te leo, así me parece, y es triste no ya por ti sino por tus hijas, que serán dulces y amables florecillas en un mundo en el que hombres y mujeres empiezan a ser por encima de todo individuos completos.
Pensar que ser abierto con las diferentes tendencias sexuales es abrir la puerta a la promiscuidad es lamentable – al respecto deberías reflexionar sobre la promiscuidad: puede ser un proceso de aprendizaje gozoso y sanísimo que permite afrontar una relación estable más rica, abierta y desprovista de complejos y tabúes...o simplemente un camino para seguir gozando sin tapujos, depende de cada cual-.

Sí estoy de acuerdo contigo en una cosa: el plantearse si apuntar a un hijo a clase de ballet o a una hija a fútbol no me parece ignorancia, sino responsabilidad. Donde aparece la ignorancia es al terminar ese planteamiento con respuestas retrogradas, casposas, condicionantes y restrictivas como la que aquí has presentado. Observa a tus hijos, edúcales en el respeto y la libertad y ábreles la puerta de un universo pleno de diversidad. Debes ayudarles a ser felices, no “socialmente correctos”.

En cualquier caso, este es mi punto de vista. Espero que su lectura enriquezca el tuyo (y si has de utilizar adjetivos, hazlo sin complejos, so tío carca).

“este tipo debe venir de un micro mundo oscuro y estrecho en el que los avances de la sociedad libre siguen anclados en la mono visión fruto de la castración intelectual de las religiones y las morales decimonónicas no deberíamos ni contestarle”

Difiero. Los enemigos a batir son las ideas, no las personas. Toda mi crítica es a estas ideas, no a su persona. Algo me dice que es una persona excepcional.

16/10/06

HOMOSEXUALIDAD, IGNORANCIA Y MIEDO.


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Dos reflexiones reales de dos amigos que animaron mi reacción vehemente:

-Buscar alguna actividad deportiva para una hija y entender que, aunque a esta le encante jugar al fútbol, este sea un deporte que pueda tener alguna incidencia en el desarrollo de su sexualidad al ser mayoritariamente masculino.

-Evitar que un hijo juegue con muñecas o a los peluqueros tratando de hacer que se acerque al fútbol para evitar un desarrollo de su sexualidad no deseado.

Ambas posiciones adoptadas con la sana intención de evitar posibles sufrimientos a los descendientes, provocados sobre todo por las dificultades que ellos ven en la adaptación de los que no son “normales” en cuanto a su sexualidad.

Hablamos de adultos maduros en pleno uso de sus facultades mentales. Ciudadanos plenamente integrados en su comunidad, formados y supuestamente informados.

Creen de veras que la sexualidad de sus hijos depende de las actividades que realicen ahora, en su infancia.

Pero lo peor no es esto, lo peor es que consideran como algo tremendamente negativo para sus hijos el hipotético hecho de que su opción sexual no sea la “normal” o “natural”. No porque lo vean mal –mienten- sino porque el supuesto rechazo al que se verán sometidos les hará sufrir.

Y lo triste es que es muy probable que tengan razón, ya que el rechazo que ellos mismos fomentan al plegarse a ideas tan rancias y reaccionarias es el que luego se extiende en las escuelas. Sólo si los que nos preocupamos por la educación de nuestros hijos nos planteamos ser valientes y hacer valientes a nuestros hijos podremos evitar que las personas –hijas o no- sufran por ser como son.

“independientemente de que sea una estupidez mayúscula la idea de que una niña que juegue al fútbol tenga más o menos posibilidades de ser lesbiana que otra que no lo haga”

Al final los prejuicios nos hacen tomar posiciones desde el miedo. El miedo a lo desconocido, a lo diferente.

La raíz de esta diatriba está en la valoración de la homosexualidad como comportamiento anormal, no natural y/o aberrante y, sin embargo, la homosexualidad o mejor dicho los comportamientos homosexuales son un fenómeno extendido en la Naturaleza. En ese sentido, tampoco los seres humanos somos tan diferentes de nuestros compañeros animales.

“aunque si mucho más ignorantes y crueles”

No se puede aplicar el mismo mecanismo sobre selección sexual y evolución que Darwin aplicó a mediados del siglo XIX, ya que, afortunadamente, la ciencia ha variado desde entonces. Evidentemente, el paradigma darvinista –la evolución de las especies a lo largo del tiempo- no ha cambiado. Pero lo que sí ha variado es la concepción de la sexualidad. Para el creador de la teoría evolutiva, muchas de las características que diferencian machos y hembras en muchas especies están determinadas en última instancia por la competencia entre los machos por las hembras y por la elección que hacen estas de los mejores machos. Colateralmente y siguiendo con la misma línea argumentativa, si la homosexualidad es un comportamiento no reproductivo, la selección natural tenderá a eliminarla de cualquier población. Esta es la base teórica de la argumentación aportada por muchos homofobos, y se ve claramente reflejada en frases como: “... por el bien de la especie, pues ¿qué porvenir tendría una especie en la que la mayoría de sus individuos fueran homosexuales? [...]”. Según esto, cualquier sexualidad no reproductiva tampoco debería ser considerada normal, ya que tampoco da lugar a nuevos individuos que perpetuarán la especie.

Pues bien, las cosas no son afortunadamente tan simples como las pintan. La sexualidad se ha demostrado como una herramienta que excede el ámbito de la reproducción. Su papel en las relaciones sociales que establecen los individuos está fuera de toda duda. Algunos estudios han demostrado la existencia de prácticas homosexuales en más de 300 especies de vertebrados. Sin ánimo de hacer una revisión completa, tenemos descripciones en diversas especies de ciervos, jirafas, alces, gacelas, cabras montesas, visones americanos, cebras, elefantes, leones, guepardos, zorros, lobos, osos, hienas, canguros, murciélagos, vampiros, orcas, delfines, ballenas y otros mamíferos marinos. La lista es extensa y cada vez se descubren más. Esto a pesar de que en muchos casos en el pasado –y en el presente- se ha llegado a esconder intencionadamente los datos de comportamiento homosexual en un ejemplo clarísimo de cómo la ideología del científico ha pesado por encima de la evidencia científica.

Centrándonos en casos bien estudiados, una investigación demostró entre los cisnes la existencia de parejas estables formadas por dos machos. Lo más interesante de este caso es que la pareja de machos puede criar pollitos como cualquier otra pareja. Uno de los dos machos de la pareja puede fecundar a una hembra, que pondrá los huevos y los dejará a cargo de la pareja de machos. Vemos aquí a una familia homoparental en plena naturaleza. Tenemos que recordar en este punto que los homosexuales no son estériles, o al menos, no lo son en un porcentaje mayor que el resto de la población. Lo remarcamos porque algunos se empeñan en pensar que la homosexualidad es incompatible con la paternidad y nada más lejos de la realidad. Según algunos estudios, entre 1 y 9 millones de chicos y chicas de Estados Unidos tienen un padre o una madre homosexual, sea por vía procreativa o adoptiva.

Por poner ejemplos más cercanos a nosotros, se han descrito comportamientos homosexuales en más de 100 especies de mamíferos. Un caso bien estudiado es el del bonobo o chimpancé pigmeo. Se trata de una especie muy próxima a nosotros en términos evolutivos donde las prácticas homosexuales son tan o más comunes que las heterosexuales. En esta especie, las prácticas sexuales en general –homo o heterosexuales– juegan un papel fundamental en la inclusión social de los individuos. Esta inclusión social hace que los individuos tengan más éxito en la superación de pruebas ambientales, tales como la detección de posibles peligros o la obtención de alimento. Y también en el éxito reproductivo, ya que los individuos crean alianzas y redes de apoyo entre ellos para ayudarse mutuamente.

“lo que muchos plantean como una anormalidad biológica no es más que el producto de sus prejuicios morales”


Pero lo que es más grave es que antes de mirar a la Naturaleza sin ideas preconcebidas ni trasfondos ideológicos, muchos científicos se dedican a adaptar lo que observan en la Naturaleza a su ideología, influida seguramente por creencias religiosas que nada tienen que ver con la ciencia moderna ni con las buenas prácticas científicas. Seguramente, muchos de estos especialistas que se oponen al matrimonio o la adopción por parte de parejas homosexuales tampoco habrán tenido la molestia ni tan siquiera de estudiar las recomendaciones de la Asociación Americana de Pediatría y del único estudio español encargado al Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Universidad de Sevilla, donde se demuestra que los chicos y chicas criados en familias homoparentales no presentan ninguna deficiencia en su desarrollo.

Lo demás son mitos y leyendas.

“miedo e incultura”

06/10/06

DE LA AMISTAD


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Es curioso como la percepción de la amistad varía según nos vamos haciendo mayores. En la adolescencia y primera juventud, cuando las responsabilidades abarcan el descubrimiento del universo, los acompañantes son una prolongación de nosotros mismos. Se generan hermandades indisolubles que celebran su vínculo eterno a base de confidencias e intimidades varias.

De repente llegan el amor y la vida profesional. Los intereses divergentes y el tiempo de la distancia. Llegan las decisiones cargadas de sensatez, envenenadas por la suma de experiencias amargas o el afán de autoprotección. Y llegan también las heridas, la sensación de traición y la distancia helada del silencio.

Los amigos pasan a ser aquellos que están circunstancialmente cerca, aquellos con los que compartimos necesidades o vecindarios. La rareza entonces es la confidencia o la intimidad: no se habla de miedos, pocas veces de la inmensidad de la nada y mucho menos de las miserias que nos configuran. El día a día son los niños, la televisión y las inversiones a futuro. Los convencionalismos triunfan disfrazándonos de aquello que creemos que no desentonará con el paradigma del éxito que esté en boga en cada momento. Y ya apenas somos intensos y auténticos como cuando no sabíamos lo que éramos. Sólidos monolitos blindados.

Es entonces cuando las amistades profundas emergen en su nexo seudo familiar inventando hermandades imperecederas plagadas de respeto y veneración. Los amigos que se forjaron entonces, aquellos de los que siempre sabes sin apenas cruzar unas palabras. Esos de los que tu anecdotario feliz se alimenta y de los que estas orgulloso de tener cerca porque sabes que aquello que esté en su mano será tuyo si lo necesitas. Son apenas unos pocos. Quizá sea difícil hasta que sean. Su valor infinito reside precisamente en esa escasez, en su peligro de extinción.

“tu hablas de tu triste experiencia y sobre todo de tu escasa habilidad para hacerte querer encerrado en esa torre de marfil sin apenas preocuparte de aquellos que siempre han querido formar parte de ti devorando tu tiempo en elucubraciones absurdas y hasta en circunloquios con una voz enajenada”

Hay mucho de mala conciencia, de soledad y de egoísmo.

Antes de casarme temía la soledad, lejos de mi familia. Entonces la amistad era una necesidad perentoria, sobre todo cuando mi amada estaba lejos de mí. Hoy mi familia inmediata, mi mujer y mis hijas, hacen que las palabras signifiquen otras cosas. Que las necesidades sean otras.

“aún así inventas amigos imaginarios”

Es posible. Hablar de lo que hablo aquí es una necesidad. En ocasiones pienso que contigo invento un sucedáneo de la amistad. Incluso creo a veces que ocupas el inmenso hueco de la figura paterna, porque cada vez más hecho de menos esa brújula.

“seguro que te habría sido útil pero no es tan trascendental que son millones los que viven sin esas figuras sin lamentarse tanto sin contar con que las brújulas de ese tipo no sirven para marcar el norte apenas para apoyarse en su hombro para llorar o descansar”

No me lamento. Reflexiono. Estoy a veces orgulloso de mí, por las decisiones que tomo y otras muchas no tanto. Ni siquiera un poquito.

“como todo el mundo y cada uno lo lleva como quiere o puede no lo publica y mucho menos lo habla con su demencia”

Quizá porque estas son las cosas que añoro hablar con los amigos de antes, con el padre o el hermano.

“quizá en cualquier caso si te ayudo me alegro”

Parece que te pones blandita.

“No te acostumbres”

20/09/06

LAMENTO O DUDA


podcast


He releído la última entrada... y no, no es sólo un apunte lacrimógeno o un mero lamento. De hecho, plantea una posición de duda vital: ¿Me dedico a mi enriquecimiento sin escrúpulos en pos de incrementar mis posesiones o me dedico a la lucha incondicional por el desarrollo sostenido de la especie?

“o simplemente vives tratando de no traicionar demasiado tus escasos y fluctuantes principios ayudando a los que te rodean en lo que puedas que siempre es mucho más de lo que crees ególatra megalómano”

O sea, que la opción no es blanco o negro, sino un gris fluctuante. Una lucha constante por permanecer en equilibrio entre las contradicciones de una moral construida a base de mezclar las memorias que nos hacen y el silencioso peso de nuestra omnívora naturaleza.

“que las permanentes pajas mentales pueden ayudarte a incrementar la duda o te obligan al tranquilizador salto de fe pero jamás te facilitaran una verdad absoluta razonable y permanente”

Duda hasta de tu propia duda, que decían.

“y en tu caso duda hasta de tu existencia siempre supeditada a la mía”

Es que en estos momentos prebélicos con la religión como paraguas de rencillas económicas no es fácil optar por posiciones claras: seguir viviendo delegando la protección de mis privilegios socio-económicos en las potencias militares al uso o plantear los problemas desde su origen en aquel reparto del mundo en la época colonial/imperialista. En ambos casos tengo claro que las posiciones fundamentalistas son objetivos a destruir (educación, desarrollo y derechos humanos como única alternativa), pero desde el punto de vista personal no se muy bien a que atenerme en caso de una conflagración. No se me ocurre luchar por ninguna cruz, ni veo enemigos en los millones de musulmanes no fundamentalistas, pero si he de valorar una opción, me acercaré a la que más respete los derechos humanos.

“difícil lo tendremos considerando que esos derechos son casi siempre papel mojado o moneda de cambio de los poderes económicos”

No lloriquees ahora tú. No se si la guerra será abierta o continuaremos en esta espada de Damocles. Las tensiones entre los países ricos y lo más pobres estan cobrando cuerpo en explosivos atados a la cintura o frágiles embarcaciones ilegales –que no ilegitimas- atestadas de falsas esperanzas. Esperar a ver que pasa no es posible. Es demasiado tarde.

“y nosotros con las niñas aprendiendo a ser”

Da vértigo.

17:53 Permalink |